Fragilidad económica causada por pandemia impactó en la salud mental

jueves 17 de noviembre de 2022

  • Estudio realizado por investigadores del Centro ANID MIPP, reveló mayor deterioro entre quienes perdieron el empleo, enfrentaron dificultades para pagar créditos y tuvieron ahorros insuficientes.

La pandemia impactó en la fragilidad económica de los hogares chilenos a través de aumento del desempleo y caída de los ingresos, los cuales tuvieron efectos en la salud mental de las personas. Así lo demuestra el estudio “Angustia financiera y bienestar psicológico durante la pandemia de Covid-19”, realizado por investigadores del Instituto Milenio para la Investigación de Imperfecciones de Mercado y Políticas Públicas (MIPP).

A partir de una encuesta realizada a 2.552 personas, los investigadores Patricio Valenzuela, Florencia Florencia Borrescio-Higa y Federico Droller llegaron a la conclusión que las dificultades financieras conducen a una mayor prevalencia de problemas de bienestar y deterioro de la salud mental, así como complicaciones para conciliar el sueño.

Valenzuela, coautor y académico de la Universidad de Los Andes, señala que de los encuestados, el 21% perdió el empleo, cifra que es más elevada para los más jóvenes, mujeres y sectores de menores ingresos.

Entre los resultados del estudio, se señala que el desempleo aumenta la probabilidad de tener problemas para pagar un préstamo hipotecario o un préstamo de consumo en hasta 24 puntos porcentuales y en cinco puntos porcentuales la probabilidad de tener ahorros insuficientes para pagar las necesidades básicas durante al menos tres meses.

El deterioro en el bienestar y la salud mental aumentó 14 puntos porcentuales entre quienes tuvieron dificultades para pagar un préstamo hipotecario o deuda de consumo; unos 12 puntos entre los que tuvieron falta de ahorros; y en ocho puntos entre quienes tuvieron problemas para pagar un bien o servicio básico adicional .

Salud mental e inflación

Valenzuela también señala que se puede dar una nueva relación de deterioro de salud mental en este nuevo contexto económico de alta inflación y caída en la actividad económica.

“Hay una situación donde los ingresos laborales se ven perjudicados y los gastos han aumentado. Sin duda, esto genera una fragilidad financiera en el sentido de que la gente ve mayores problemas para cumplir sus obligaciones financieras y podemos tener el próximo año un aumento en deterioro de la salud mental asociado a estos problemas”, explica.

El académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Jaime Ruiz-Tagle, coincide con este diagnóstico y apunta a que “Es una situación de estrés”, y aunque señala que no se trata de una posibilidad de perder el empleo, tal como ocurrió durante la pandemia, es un panorama creciente y “esa parte es muy preocupante. Todos los meses estamos experimentando una tensión adicional en la forma en la cual podemos llegar a cubrir nuestras obligaciones financieras”, subraya.

Por lo mismo, tanto Valenzuela como Ruiz-Tagle señalan que es clave que se amplíe la cobertura en salud mental y se avance en la prevención a través de la educación financiera, con énfasis en el concepto de ahorro.

“Los ahorros, aunque sean en pequeñas cantidades, pero de manera sistemática, permiten solucionar problemas y prepararse para situaciones más estresantes que podrían ocurrir en el futuro”, indica Jaime Ruiz-Tagle.

Fuente: MIPP