Bloqueador solar para cerezas busca revertir efectos del cambio climático

jueves 11 de agosto de 2022

  • Las simulaciones del Modelo de Cambio Climático Global (GCM) sugieren que las temperaturas de nuestro país seguirán una tendencia de incremento de casi 4°C para el año 2100.

Chile es el primer exportador de cerezas en el mundo. En la temporada 2021-2022 la producción y exportación de este fruto dulce alcanzó cerca de 357.000 toneladas según la Asociación de Exportadores de Chile (Asoex). Sin embargo, la producción de cereza de exportación puede verse afectada negativamente por el “cambio climático global” ya que las predicciones científicas sugieren una reducción en la calidad de la fruta y la productividad de árboles frutales, incluido el cerezo, en un escenario de mayores temperaturas. Por ello, el protector solar del Centro ANID CEAF surge como una propuesta innovadora para mantener el liderazgo en el rubro cerecero.  

La innovación apoyada por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), a través del financiamiento del Gobierno Regional de O´Higgins, es ejecutada por el Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF) y se enmarca en el desarrollo de nuevas tecnologías basadas en I+D+i para enfrentar los embates del cambio climático en cerezos.

El panorama es alentador para los productores ya que “en octubre de 2021 CEAF comenzó a desarrollar un nuevo protector solar. Durante el verano 2022, aplicamos diferentes formulaciones de este, y de un símil comercial en huertos de cerezo de las variedades Lapins y Santina, de la Región de O´Higgins, para conocer el impacto sobre la fisiología vegetativa y reproductiva de las plantas. La aplicación del bloqueador CEAF reduce la temperatura del dosel de los árboles en 2 o 3°C, mejora el estatus hídrico de las plantas y su comportamiento fisiológico al ser comparadas con las plantas tratadas con el protector solar comercial y controles (sin protector solar)”, destacó el ejecutor a cargo del proyecto, Rubén Almada.

En esta línea, el estrés térmico causado por altas temperaturas ocurre casi 1 año antes de la cosecha de los frutos e impacta negativamente la calidad de las flores y de sus frutos, lo que se traduce en menor productividad de los huertos, disminución del precio en el mercado y en la vida de post-cosecha de las cerezas. Además, las simulaciones del Modelo de Cambio Climático Global (GCM) sugieren que las temperaturas de nuestro país seguirán una tendencia de incremento de casi 4°C para el año 2100. Por ello, es y será clave utilizar variedades, tecnologías, información climatológica y manejos agronómicos que vuelvan “resilientes” los huertos de cerezo al impacto del clima.

Fuente: CEAF