Proyecto en muralismo del Instituto Milenio Secos unió a artistas, estudiantes y científicos para intervenir la fachada del liceo Carmen Rodríguez de Tongoy

jueves 23 de diciembre de 2021

  • Durante las primeras semanas de diciembre, investigadores y artistas del Centro ANIDInstituto Milenio en Socio-Ecología Costera(SECOS), junto a la comunidad del liceo técnico en acuicultura de Tongoy, pintaron un nuevo mural en el establecimiento, que aborda la biodiversidad del ecosistema marino y las interacciones socioecológicas que ocurren en esa zona costera.

Desde lo lejos de la avenida Barnes de Tongoy, se pueden ver amplios muros amarillos que rodean al Liceo Carmen Rodríguez, un establecimiento educacional técnico en acuicultura que tiene alumnos entre primero y cuarto medio. Cerca de las rejas de la entrada, a la izquierda, a visitantes y estudiantes los reciben dos murales, ambos pintados en 2019. Uno, pintado en mayo de aquel año que muestra algunos de los ecosistemas de Tongoy (mar abierto, humedal, el Cerro La Virgen con las casas de Tongoy) y en donde destaca un gran pulpo y una palometa y, otro, pintado en octubre, en el que se observan especies marinas micro-y macroscópicas, herramientas de medición y una representación de la acidificación del océano y su efecto en los ostiones. Aquellos murales fueron co-creados, diseñados y pintados por alumnos y profesores del liceo, junto a un equipo de artistas y científicos, liderados por Fernanda Oyarzún, doctora en biología y artista visual, y Alonso Salazar, ilustrador naturalista, investigadora asociada y artista colaborador, respectivamente, del Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS).

Durante la última visita del equipo en 2019 a Tongoy, parte de la comunidad y del mismo liceo, levantaron la necesidad de reflejar mediante expresión artística la realidad de los bosques de algas en la zona. Así, entre confinamientos por el Covid-19, los artistas Fernanda y Alonso, juntaron historias y relatos de investigadores y de alumnos, siguieron en comunicación via whatsapp y redes sociales para dar paso a la co-creación en la distancia de un mural de manera virtual, que posteriormente sería pintado y financiado por fondos otorgados por la Iniciativa Milenio en su programa de Proyección al Medio Externo (PME).

Después de dos años desde el último mural, y una vez que las medidas sanitarias lo permitieron, el equipo de artistas e investigadores del SECOS, provenientes del sur y del centro del país, partieron a Tongoy a inicios de diciembre de este año, con el objetivo de pintar su tercer mural en el liceo. Así, los artistas llevaron el boceto de mural, co-creado con la comunidad, a los alumnos del liceo, para analizarlo e incorporar nuevas sugerencias y modificaciones al diseño, de manera de que fuese representativo del ecosistema marino de Tongoy y, sobre todo, de ellos.

“Este mural surgió porque las personas con quienes conversamos realizando los murales anteriores, nos hablaban de los bosques de algas, de lo preocupados que estaban de estos y cómo iban desapareciendo. Así que, desde el inicio, desde la primera idea, ese fue el tema de este mural; los bosques de algas y su interacción con los buzos, con los recursos marinos y con el cultivo de ostiones, y todos los ciclos, organismos y todas las cosas que pasan ahí”, explica Fernanda Oyarzún, quien lidera la unidad de Artes + Ciencia del SECOS.

“Los estudiantes, los profesores y los distintos vecinos de Tongoy, nos fueron contando sus historias y las fuimos incorporando. Incluso, personas que iban pasando mientras pintábamos nos gritaban que incorporásemos a una jibia, un cormorán o un lobo de mar. Entonces, sacamos algunos organismos y pusimos otros que eran más importantes para la comunidad, siempre respetando la información científica, en el sentido de que fueran especies adecuadas y de que fueran los procesos validados por la investigación que se está haciendo en la zona. La idea es tratar de conectar ambas cosas”, agregó la también investigadora de la Universidad Católica de la Santísima Concepción UCSC.

Ocho días de 12 horas diarias de pintado en que alumnos, profesores, investigadores del SECOS y artistas pintaron juntos y compartieron con los vecinos y vecinas que transitaban por la calle.

“Este mural en particular, es importante por estar en Tongoy, una comunidad en la que hace mucho tiempo que estamos trabajando, desde el sistema socio-ecológico de la acuicultura. Para nuestro Instituto, el arte y la ciencia son una unidad que va mucho más allá de la vinculación con el medio o de la difusión de nuestros resultados. La idea es incorporar el arte dentro de los Sistemas Socio-Ecológicos, para co-crear narrativas comunes”, dice Pilar Haye, directora alterna del SECOS y académica de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte.

Asimismo, la directora del Liceo Carmen Rodríguez, Perla Araya, señaló que “como Liceo Carmen Rodríguez nos sentimos muy agradecidos de poder ser parte de esta co-creación del grupo SECOS con estos excelentes artistas, con una mirada científica que nos acerca a todo nuestro territorio oceánico. Los alumnos en este proyecto se sienten integrados con sus ideas, como algunas aves y animales marinos, lo que tuvo como resultado que vinieran día a día junto con docentes a pintar este mural”.

Arte basado en ciencia

El tercer mural en la fachada del Liceo Carmen Rodríguez, que fue co-creado con la comunidad escolar y de Tongoy, refleja el trabajo minucioso de diversas personas y tiene una base científica importante.

Una parte representa el cultivo de ostiones y la importancia que puede tener un bosque de algas sano y biodiverso, en el reciclaje de desechos y nutrientes que provienen de los cultivos y que pueden reincorporarse al sistema. También se sugiere con el cambio de color del agua y el oleaje, la importancia de los bosques de algas en reducir la fuerza de las olas, lo que es importante en eventos de marejadas e incluso tsunamis.

También, los artistas incluyeron instrumentos científicos como el CTD que está bajo la boya del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), con la cual se registran todos los parámetros físicos y oceanográficos que se le dan a la comunidad en forma directa, a través de su celular. Se observa también a un buzo científico tomando datos en el bosque en un aparato llamado TitBit, que usan ecólogos para medir la temperatura a intervalos de minutos en hábitat particulares, y así entender las variaciones que experimentan especies en particular.

Por otra parte, cada una de las especies que están pintadas, fueron ilustradas tomando en cuenta su descripción científica, anatómica y morfológica, y, además, se confirmó que fueran especies abundantes o presentes en la zona.

Fuente: https://socioecologiacostera.cl/2021/12/16/proyecto-en-muralismo-del-instituto-milenio-secos-unio-a-artistas-estudiantes-y-cientificos-para-intervenir-la-fachada-del-liceo-carmen-rodriguez-de-tongoy/