COVIDas-Historias de Cuarentenas, una mirada personal a la vivencia de la pandemia

martes 23 de noviembre de 2021

  • La obra de Kathya Araujo y Andrés Jordán es parte de un proyecto de investigación del Centro ANID,  Núcleo Milenio Autoridad y Asimetrías de Poder y la iniciativa de divulgación Abramos la Academia.

Durante la pandemia del COVID-19, un equipo de investigadores y cineastas realizó un seguimiento a cuatro personas y las grabaron día a día mostrando sus dificultades, temores, transformaciones, y la fuerza necesaria para enfrentar una realidad extraordinaria.

El filme de Kathya Araujo y Andrés Jordán, director del Instituto Milenio de Astrofísica es parte de un proyecto de investigación del Núcleo Milenio Autoridad y Asimetrías de Poder y la iniciativa de divulgación Abramos la Academia, que fue estrenado este jueves en El Mostrador y Stgo TV.

“Nos propusimos investigar las consecuencias de la situación, y en particular la condición de encierro, para las formas de organizar las vidas ordinarias, gestionar las asimetrías de poder, establecer las relaciones con los otros y consigo mismos, así como las experiencias y aprendizajes que las personas realizaban”, cuenta la directora del Núcleo Milenio Autoridad y Asimetrías de Poder, NUMAAP.

Jordán complementa que el principal desafío fue lograr generar imágenes y contenidos potentes y significativos de lo que estaba ocurriendo en la vida cotidiana de las y los participantes.

“Al no poder nosotros salir a grabar y hacer entrevistas, tuvimos que inventar un método de registro para que cada participante pudiera grabarse de manera tal que lograra imprimir su huella en el material que generaba. Se trataba, en cierta forma, de que encontraran su propia forma de escritura audiovisual, su propia gramática”, explica.

Cómo fue filmado

Consultada sobre el origen del filme, Araujo explica que uno fue la consideración de que se trataba de “un momento extraordinario y extremadamente exigente, en el que se ponían en tensión las formas de organizar la vida social y las estrategias que los y las individuos habían tendido a poner en práctica para enfrentar la vida social”.

“Creímos que era esencial analizarlo. Para lograrlo, nos pareció que lo importante era acompañar a las personas en estos momentos. De hecho, la investigación se extendió desde mayo de 2020 hasta alrededor de febrero de 2021. También, pensamos que una investigación con recursos metodológicos convencionales quizás no daría los resultados esperados. Por ello, decidimos innovar”, no solo con el documental, sino con un libro que aparecerá próximamente.

Agrega que todas las experiencias de las personas entrevistadas son de una gran riqueza, y sus entrevistas dieron mucho material para poder reflexionar, analizar y proponer algunas tesis para comprender las tensiones en las experiencias cotidianas durante el confinamiento.

“Creamos un protocolo de autograbación que los hacía ir más allá del registro típico de la selfie”, añade Jordán.

“Les dábamos orientaciones técnicas, los acompañábamos en el proceso, y les íbamos enviando pequeñas consignas para que pudieran ir retratando su cotidianidad de un modo más autorreflexivo, redescubriendo sus espacios, sus silencios, y develando sus angustias y sus esperanzas. Fue bonito porque muchos participantes se lo tomaron en serio y lograron escribir audiovisualmente su propio ‘diario de cuarentena’ durante los meses más duros del confinamiento”, afirma.

Para Jordán, el documental deja “tremendas lecciones sobre la capacidad que tenemos las personas de adaptarnos a situaciones complejas y lograr salir adelante; sobre la importancia de nuestra vida en comunidad, el valor de la entrega y la generosidad”.

Araujo apunta a las “profundas” transformaciones que implicó en términos de relación con el espacio y con el tiempo en las personas.

“La necesidad de convivencias prolongadas en el tiempo en espacios reducidos, reordenaron los espacios y su uso en función de las asimetrías de poder en el hogar. Para los más jóvenes, por ejemplo, implicó una retracción a espacios muy reducidos –como sus piezas, por ejemplo–, ante el hecho de que espacios que ocupaban usualmente eran ocupados ahora por los adultos que pasaban más tiempo en el hogar”, explica.

Te invitamos a ver COVIDas-Historias de Cuarentenas

Fuente: NUMAAP